BESO


Cuarenta y tres grados bajo sombra,
mis labios trémulo preludio del fin,
tiemblan irreparablemente mientras
exhalas sobre ellos.
Hierven las horas, se deslíe la piel...


Entre tanto, tus dedos delinean mi boca acuosa.
Unos… ochenta y dos grados más
y adentro burbujeando...
Ese mismo efecto se repite
cuando tus ojos se insinúan ante mis labios,
cuando tu boca, besa mi boca.

POEMA: EVOCACIONES ENVUELTAS EN GUISANTES